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jueves, 23 de julio de 2015

Juego de mesa: relatos de los Hobbits

No sé qué me pasa en verano que actualizo poco. Podría echarle la culpa al calor, pero... aquí ni eso.

Como sabéis, en este blog me gusta incluir todo aquello que, de una forma u otra, cuente una hsitoria. Y como ya declaré en algún momento, las historias no se encuentran sólo en las páginas de papel de un libro. Así que, hace algunos meses, empecé también a hablar (porque decir reseñar es decir palabras mayores) sobre algunos juegos que cumpliesen este requisito.
Hasta ahora, los juegos de los que he hablado son Sherlock Holmes detective asesor y Gloom.
Hoy traigo uno más del estilo de Gloom:

Relatos de los Hobbits




Como podéis ver, es un juego distribuído por Devir. La idea surgió como un complemento para el juego de rol El Anillo único, pero también puede jugarse de forma independiente. Cuesta unos 20€ y, aunque sea un juego bastante casual (no recomiendo varias partidas seguidas) puede ser muy divertido.

Los más perspicaces ya imaginaréis que el juego está ambientado en la Tierra Media, más concretamente en alguna taberna de  La Comarca. Los jugadores representan el papel de alegres hobbits haciendo una de las cosas que más les gusta hacer: contar historias. 

Se ve grandote, pero el tablero tiene el tamaño de las cartas

 El juego está pensado para 2 a 5 jugadores, aunque creo que no habría demasiado problema por incluir alguno más. Supongo que este número vendrá marcado por los posavasos, pero si se consiguen algunos más o se ponen otros... no sé, probaré algún día, si se alinean los astros y consigo engañar a los mortales suficientes para que vengan a jugar a mi casa ^^.
Incluye:
  • Mazo de historia (no se si se llama así realmente, pero creo que queda claro a qué me refiero).
  • Mazo de peligro (ya entraré en detalles sobre esta cosa tan divertida).
  • Manual, obviamente.
  • Posavasos.
  • Fichitas de aplausos y pintas.
  • Tablero.
  • Dado de doce caras.

Las partidas son simples: el primer hobbit coge dos cartas del mazo de historia y las pone como parte inicio y desenlace de su historia, según le parezca. Luego coge cuatro cartas más de historia y empieza a narrar...
Y sería un juego muy aburrido si sólo consistiese en eso. Para darle un poco de alegría al asunto, el resto de hobbits pueden utilizar las cartas de peligro, siempre y cuando coincidan los símbolos que tiene con las dos cartas anteriores puestas en el tablero. En el caso por ejemplo de las de la imágen de arriba, coincide en eso marrón que creo recordar que es un pergamino, pero no en la piedra, que en uno es morada y en otro verde. Aún así, si en la carta anterior del que cuenta la historia hubiese una piedra morada podría lanzarse esa carta. Pero como me explico de pena, os pongo un ejemplo práctico de una partida:

— Tuvimos que emprender un viaje, y por tu culpa íbamos con exceso de equipaje, porque las bolsas pesaban un quintal, pues teníamos que llevar...
— ¡Un oso!

Haces la tirada para intentar superar el número de la carta, y en el caso de conseguirlo, el jugador tiene que dar por válido lo del oso para la historia, coger una carta nueva y seguir contando. El hobbit tocapelotas, por otro lado, gana un punto de aplausos, con el que puede invitar a cerveza a todo el mundo.

Así transcurren las partidas. Si lo juegas bien, aparte de reirte un buen rato, puedes llegar a crear historias realmente apasionantes. Como todo, depende de la actitud de los jugadores: si sólo leen los eventos de las cartas se pierde mucho de la esencia de la historia. Para ello, ya en el manual se aconseja desarrollar mini historias al rededor de cada carta, con un problema y un desenlace. Y puedo asegurar que así se disfruta más.

Otra regla es que las interrupciones en la historia deben hacerse en orden, pero... eso es más para gustos creo yo. Nosotros preferimos jugar a que interrumpa quien llegue primero, le da más dinamismo. Siempre y cuando no seas abusón, claro...

En resumen: este juego es una excelente opción para pasar un rato divertido con los amigos (o la familia), y hacer algo diferente. Lo disfrutarían especialmente todos los que sean fans de la fantasía, no ya sólo de ESDLA. Pero, como ya dije antes, es de esos de los que no se debe abusar...

Y... ¿la partida del oso? acabó bastante normalita: acampando en medio y medio de la mesa del salón de la casa de Elrond...

miércoles, 1 de abril de 2015

Gloom, juego de mesa, y porqué necesito una cámara nueva

Hoy voy a continuar con lo que empecé hace unos meses al hablar de Sherlock Holmes, detective asesor. El juego que voy a reseñar es GLOOM, editado en España por la empresa EDGE, donde todos los juegos, o casi, son contraoperativos, o dicho para los amigos, "de puyas". Y Gloom no es una excepción.
Foto de calidad hecha con el movil
Reseña de la página:
El cielo es gris, el té está frío y una nueva tragedia aguarda tras cada esquina...

En Gloom, controlarás el destino de una excéntrica familia de inadaptados. Tu objetivo es triste, pero simple: hacer que tus personajes padezcan las mayores tragedias que te sea posible antes de ayudarlos en su tránsito al merecido descanso de la muerte. Arroja sobre tus propios personajes cartas con terribles contratiempos como “Fue cazado por caniches” o “Fue timado por tenderos”, a la vez que intentas animar a los personajes de tus rivales con eventos felices. (Para más información...)


No tiene mala pinta, ¿eh? La idea es original: eres la mano invisible que mueve el destino de tu familia, y la de tus contrincantes. Y al más puro estilo abuelita en el hospital, tu familia tiene que ser la que sufra las peores desgracias. ¿Y como? A base de eventos tan característicos como (sacando una carta al azar...)
Fue aguijoneado por avispas... aparte de ser amenazado por abejas y amedrentado por avispones.
Pero esta carta no tiene chicha... busquemos otra:

Se volvió ligeramente loco, no existe ninguna cláusula de salud mental.
Como podéis ver, el juego tiene un sutil humor negro, pero del apto para casi todos los públicos (no vaya a ser que no se venda).

Y como de esta forma el juego sería solo un paseo por el campo, la parte competitiva se encuentra en que tienes que alejar a las familias contrincantes de la ansiada desdicha y el escándalo por medio de otros eventos bonitos como bodas, éxito social, riqueza...

Las familias con las que se puede jugar son cuatro, cada una de una temática distinta, donde puede encontrarse el circo o una familia que goza del  "típico excentricismo victoriano". Los personajes van desde un perro, hasta una flapper o un cerebro en una caja.

Esa luz... No lo intentéis, no se puede leer nada en las cartas
En mi opinión, la idea del juego es bastante fresca y divertida, dando lugar a unas partidas muy interesantes... pero solo al principio. Tras ello, te das cuenta de que es parecido a muchos otros, donde lo único que cambia es la temática y los chistes de las cartas. Lo que diferencia a este juego del resto es su ambientación, cosa que lo salva y lo hace muy atractivo. Aparte visualmente es muy original, pues las cartas son transparentes (para poder hacer el recuento de puntos de una forma más simple). 
Los puntos débiles son: la caja, que debido a la textura de las cartas hace que estas corran el riesgo de desparramarse, y el precio. Realmente considero que 25€ por el es un poco exagerado. Aunque, definitivamente lo peor, para mí, es el olor. Apesta a plástico, de este olor que marea, cosa que hace que no quieras jugar más de una partida en una tarde (o eso o que soy una sensible).

A pesar de todo, es un juego que recomiendo. Es muy divertido, sobre todo si se leen las cartas y se hace un baremo de las disparatadas historias que salen a los personajes. Pero no es un juego que se pueda jugar muy amenudo, corre el riesgo de quemarse demasiado rápido.