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domingo, 11 de octubre de 2015

¡Bienvenido Octubre!


Hoy quiero dar la bienvenida a mi mes preferido del año... con casi dos semanas de retraso ^^U.
Y os escribo sobre todo para deciros que voy a seguir inactiva un par de días más, hasta que cumpla con las entregas que tengo para el día 15.
La buena noticia es que haré todo lo posible para empezar un especial... igual, si me veo fuerte, hasta hago un sorteo que culmine en Todos los santos (igual, eh?) para celebrar... no se, Samaín, Hallowe'en, el día de difuntos, o el haber alcanzado los 50, los 75 y casi los 100 suscriptores *0*.

Pero bueno, para no dejaros con las ganas, y como fueron unas entradas que tuvieron bastante buena acogida el año pasado, os dejo aquí el especial de Samaín que hice, donde entre otras cosas, se explica qué es el Samaín si te lo estabas preguntando :).





Ahora, me retiro a mi esquinita a volver a sepultarme bajo las montañas y montañas de papeles...

domingo, 28 de diciembre de 2014

Los mejores libros para reír

...Realmente no. No tengo, ni creo que tenga nadie, una lista de los mejores o los peores libros de ningún tipo de categoría. Con esto quiero decir que realmente esta lista es completamente subjetiva, utilizo libros que he leído recientemente. Tampoco están ordenados por cómo me han parecido, simplemente aparecen según me acuerdo de ellos. Aclarado esto... ¡Empezamos!

Guía del autoestopista galáctico.


Como toda obra de ciencia ficción y derivados empieza con un apocalipsis, en este caso un tanto... especial. La obra, aunque sigue un hilo argumental fijo, se va mucho por las ramas, contando diferentes eventos en distintos planetas, o las costumbres de otras especies de las que probablemente nunca hayas oído hablar. Me ha gustado, y me he reído mucho con él, sobre todo porque, a pesar de ser completamente absurdo (sólo hay que ver la canción con la que empieza la película), tiene el encano suficiente para atrapar al lector.


Y recuerda... ¡No salgas de casa sin tu toalla!



La princesa prometida.


Muchos de nosotros hemos crecido con las películas de fantasía de rigor: La historia interminable (que se redescubre en el libro), Willow y La Princesa Prometida. El problema de la Princesa Prometida es que lo empiezas con la idea de rememorar tu infancia y descubres la gran carga de humor, sarcasmo y crítica social que eliminaron de él al hacer la película. Aunque, pensándolo bien, algo se debía sospechar al ver que la princesita se llama Buttercup...

La historia, literalmente, se vende así: 
Esgrima. Lucha. Torturas. Venenos. Amor verdadero. Odio. Venganzas. Gigantes. Cazadores. Hombres malos. Hombres buenos. Las damas más hermosas. Serpientes. Arañas. Bestias de todas clases y aspectos. Dolor. Muerte. Valientes. Cobardes. Forzudos. Persecuciones. Fugas. Mentiras. Verdades. Pasión. Milagros.
No suena mal, ¿verdad? Aparte, en este libro aparece una de las frases más épicas del cine (aviso, spoiler):

Hola, me llamo Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre. Prepárate a morir.

Mundodisco.


Aquí no voy a hablar directamente de un libro, sino de un conjunto: La saga Mundodisco de Terry Pratchett. Unos libros no aptos para todo el mundo, en los que el autor hace humor de todo lo que se pasa por la cabeza, y lo que no también. Quizás no son los tuyos si no soportas una carga excesiva de chistes y de humor absurdo, o si no te gusta la fantasía. Aún así, siempre recomiendo darles una oportunidad.

La imagen que he elegido ha sido una representación del mundo en este universo... Porque un planeta redondo es demasiado fácil.


Los tres mosqueteros.


No, no son de humor. Es una historia de aventuras, lo sé. Pero pocas veces me he reído tanto con un libro como con éste. Tengo pendientes las continuaciones... 

No voy a hablar del argumento del libro, porque quien no lo haya leído... realmente va a llegar virgen a la historia, porque parece que los guionistas de las películas no se han leído el libro. Pero eso es un tema aparte. Recomiendo leerlo, porque realmente el autor, de una trama bastante simple, sacó una obra de 10.




Bonus: La guerra de los mundos.


No es un libro de humor, ni esa es su intención. Aún así, con él se realizó una de las mejores bromas en la radio. No fue intencionado, claro, sino que se avisó de que era una retransmisión de la obra de Wells, pero los que no escucharon la introducción entraron en pánico. Por ello, lo considero un libro al que hay que mencionar hoy, Día de los inocentes.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Cocina de letras

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.

Desde siempre, literatura y gastronomía han estado muy ligadas. Los escritores no es raro que utilicen la comida como recurso de acercamiento al lector, para crear sensaciones o simplemente para hacerle empatizar con el personaje.
De esta no tan extraña unión, surgieron muchos libros de recetas, cada cual más original.

Julio Verne y la cocina: La vuelta al mundo en 80 recetas

Eduardo Angulo

Librería Altair En este libro Eduardo Angulo aúna una selección de recetas junto con párrafos de la novela por medio del contexto y de la comida, aprovechando el hecho de que Julio Verne siempre fue un apasionado de la gastronomía. 
Se divide en:
  1. Caldos, sopas, ollas y pucheros.
  2. Huevos y tortillas.
  3. Peces, crustáceos, moluscos y demás bichos.
  4. Aves de corral y caza de pluma.
  5. La carne del matadero, caza de pelo.
  6. Los vegetales.
  7. Postres.
Estas recetas son una selección poco práctica, he de decir. Aconsejo tener este libro más como curiosidad que como herramienta culinaria, aunque siempre puede surgir la ocasión de sorprender a los comensales.

Sopa de Kafka

Mark Crick
La originalidad de este libro reside en que el autor, Mark Crick, tiene la habilidad de emular la voz de los escritores de los que recoge las recetas, escritores de fama universal como Homero o Jane Austen. Eso si, es cortito, apenas 14 recetas. 
Índice:
  • Estofado de cordero con salsa de eneldo, a tenor de las averiguaciones de Raymond Chandler.
  • Huevos al estragón, comentados a la manera de Jane Austen.
  • Sopa rápida de miso, al modo de proceder de Franz Kafka.
  • Sabroso pastel de chocolate, al estilo de Irvine Welsh.
  • Tiramisú, en el recuerdo de Marcel Proust.
  • Coq-au-vin, con la magia de Gabriel García Márquez.
  • Risotto de setas, puesto en sazón por John Steinbeck.
  • Pollitos deshuesados rellenos, según los usos del marqués de Sade.
  • Tarta de cerezas de la abuela, desde la nostalgia de Virginia Woolf.
  • Fenkata, según la épica de Homero.
  • Pollo a la vietnamita, urdido por Graham Greene.
  • Filetes de lenguado al estilo de Dieppe, por la gracia de los enredos de Jorge Luis Borges.
  • Tostada con queso, cargada del dramatismo de Harold Pinter.
  • Tarta de cebolla, según las crónicas de Geoffrey Chaucer.

Les criminels passent à table : 30 recettes vraiment mortelles des méchants de la littérature

Jean François Martin
El último libro que propongo, como curiosidad (porque está en francés, no he podido encontrar si se ha traducido), es este: los crímenes pasan a la mesa. Ofrece 30 recetas inspiradas en los malos de la literatura.

***

Como añadido final, os dejo una receta que hago si tengo tiempo, inspirada en la película de El Padrino. Digo película, y no libro, porque es de donde he sacado la receta, ahora no tengo muy claro si en el libro se la menciona o no. Esta receta se la explica Clemenza a Michael, diciéndole que algún día él cocinará para un gran grupo de gente, dejando ver con esto que la familia suponía que Michael iba a ser el eterno secundón... 
En primer lugar, las albóndigas. En este caso no dicen cómo se preparan, pero yo siempre las hago con huevo y pan rallado, especiadas con un poco de ajo. La carne mejor mezcla que vacuno. No voy a explicar el procedimiento de prepararlas, no tiene ciencia ninguna, lo único que deseo a quien las tenga que hacer es paciencia... Es la parte que más odio de preparar esta comida.
Pasemos a la salsa:

Necesitaremos:
  • Aceite (de oliva a poder ser).
  • Tomates picados (o salsa de tomate, en el caso de mi variante).
  • Ajo.
  • Albóndigas.
  • 300 ml de vino tinto (aproximadamente un vaso y medio).
Preparación:
  1. Dorar las albóndigas en aceite de oliva muy caliente, quedando el interior sin cocinar.
  2. En el aceite sobrante freír el ajo, sin que llegue a dorarse.
  3. Añadir otra vez las albóndigas, echar el tomate, el vino y dejar que se termine de hacer a fuego lento.
Esta es la receta original, yo le he hecho unos cambios:
  1. Dorar las albóndigas en aceite de oliva muy caliente, quedando el interior sin cocinar.
  2. Freír cebolla junto con el ajo, sin que lleguen a dorar.
  3. Al añadir de nuevo las albóndigas, echar el vino, dejando que se terminen de cocer en él.
  4. Una vez haya reducido el vino, echar el tomate (al tener poco tiempo suelo utilizarlo en salsa), mezclar, dejar que caliente y retirar del fuego.

¿Qué os parece la receta de la Pasta al Padrino? ¿La habéis probado? Si es así, decidme qué tal.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Preparación de una fiesta literaria II

Una parte también muy importante de las fiestas en general es la decoración. Para elegir la mejor, he recopilado algunas ideas de la tienda Etsy que se pueden comprar, o que nos pueden inspirar.

Primero, la decoración de las paredes  con guirnaldas. Esto, sumado a unas velas, puede llegar a dar una buena ambientación.


También, en la decoración, se pueden utilizarfrases célebres de autores:

F. Scott Fitzgerald Quote - Great Gatsby - F Scott Fitzgerald Print - Literary Art - Literary Quote  - I Like Large Parties  - Art Print
Me gustan las fiestas grandes: son muy íntimas. En las fiestas pequeñas no hay privacidad. (F. Scott Fitzgerald).

Dentro de los canapés, ¿qué mejor que adornar el palillo con pequeños retazos de libros? Se me ocurren incluso haikus, o pequeñas estrofas.

12 Paper Heart Cupcake or Sandwich Picks Vintage Book Novel Reading Literary Themed Wedding Birthday Party - by Lewisian Nice

Y por si queréis variar, se pueden utilizar portadas de clásicos de la literatura.
Printable digital file for literature lovers' book club cupcake toppers

Para finalizar, para después de cenar, siempre se puede crear ambiente con velas con aromas especiales, como esta, inspirada en Alicia en el País de las Maravillas.

Vela con olor a una loca fiesta de té


Aún así, si buscáis más ideas para preparar una fiesta diferente, podéis encontrarlas en la entrada 

Y mañana, ¡el último paso de preparación de la fiesta!

jueves, 25 de diciembre de 2014

Contras de la Navidad

La Navidad es esa fiesta en la que todas esas personas que se arrancan los ojos durante todo el año se dicen lo mucho que se quieren. Quizá es verdad, o tal vez sólo una muestra de hipocresía más. Sea lo que sea, yo soy una sosa en Navidad. Por eso, para contrarrestar este estado de febril enfermedad navideña, he creado una pequeña lista de...

Lo que menos me gusta de la Navidad.

1. Las personas no decidimos cuando empieza. Hace cosa de 50 años, la Navidad empezaba cuando lo marcaba la Iglesia: el mes anterior, o las 4 semanas de adviento. Ahora, con una población más puesta en lo terrenal que en lo celestial, que postula su individualidad y su capacidad de decisión... Es la publicidad la que decide en qué fecha empezar a adornar nuestras casas. Qué avance.

2. Esa publicidad... Esos anuncios de colonia llenos de color, contando historias de caprichos y poder. ¿No pueden hacer un olor a persona con curiosidad? ¿O a persona interesada en la cultura? ¿Por qué no se da publicidad al perfume con olor a libro nuevo? Participa Lagerfeld, el de Chanel, la publicidad puede tirar por ahí para vender.

3. La sobrepoblación. Paseas por una calle céntrica, y tienes que abrirte paso a empujones. Sales de casa 1h antes que de costumbre para poder tener tiempo de encontrar sitio para aparcar. Y ni pienses en ir a un centro comercial... Dato personal: el día 23, a las 3 de la tarde, estaba el aparcamiento completo, y tuve que vender mi alma al diablo para dejar el coche. ¿Será esta una nueva estrategia de marketing para obligarnos a mirar tiendas? Yo creo que sí.

4. La cena. ¿Existen realmente familias en las que haya amor puro o verdadero? ¿O simplemente es cordialidad en el mejor de los casos, e hipocresía en el resto? Son tan típicas las pullas navideñas como el mazapán.

5. Los precios. Navidad es una fecha en la que ocurren milagros. Por ello, muchos productos del supermercado, llegabas estas fechas, doblan, triplican, y hasta cuatriplican sus precios. ¡Aleluya!

6. La contaminación lumínica. En las calles, la contaminación lumínica está a la orden del día. No me quejo demasiado, entiendo su utilidad. Pero llega la Navidad y de pronto se hace la luz.: lucecitas, formas extrañas, árboles de navidad horrendos que parecen cárceles de metal... ¿Alguna vez os habéis parado a pensar en lo ridículo que es tapar la luz de las estrellas con estrellas falsas?

Aún así, a pesar de estos puntos negativos, la Navidad tiene su parte buena. 

1. El desayuno. No hay nada mejor que levantarte una mañana con el olor del chocolate haciéndose, y el chisporroteo de los churros en la sartén. Aunque sean congelados, saben a gloria.

2. Las comidas en general. En todas las casas se dan banquetes en mayor o menor medida. Se hacen malabares con el presupuesto para poder ofrecer lo mejor en la mesa. ¿Cómo no sentirse bien al comer platos que normalmente sólo se prueban una vez al año?

3. La familia. Aunque en todas las casas hay pullas y cotilleos, en la familia siempre suele haber alguien en quien refugiarse, con quien hablar, y a quien realmente te acuerdas de ver... O de recordar.

4. Los niños. Aunque no sean santo de mi devoción, como siempre digo, a mí me gustan los cachorritos, y los niños al fin y al cabo son cachorritos humanos. Un niño bien educado, feliz con su juguete nuevo ganado con su trabajo de todo el año (porque, reconozcámoslo, portarse bien a esas edades es un trabajo que los padres no pueden desdeñar) da envidia sana. Y sí, hago un inciso en el bien educado, porque como no lo esté sube a la lista de los contras.

5. La calle. Mercadillos de artesanías, músicos, malabares, representaciones en la calle y olor a castañas. Y esto es solo de lo que me acuerdo, porque realmente, la Navidad en la calle la hacen todos esos artistas que no tienen límites en su imaginación.

6. Las campañas solidarias. Esto realmente no se si son un pro o un contra. Lo único que tengo claro es que son un parche, que no suelen solucionar nada... Pero que realmente, en estas fechas, dan algo especial a quien no se lo puede permitir. 


Decir, por mi parte, que he intentado por todos los medios hacer los mismos puntos de pros que de contras, pero mientras que los contras salían solos, los pros tuve que pensarlos más. El problema es que mi caso no es aislado: hay mucha, demasiada gente, que vive toda su vida más pendiente de las desgracias que de las alegrías. ¿Somos acaso tan egoístas como para no valorar lo bueno, y darlo por hecho? Igual, más que turrón, regalos o dinero, lo que tendré que pedir en mi carta a los reyes es un poco de humildad.
Dicho esto, como dicen los informáticos... ¡Feliz Halloween!

¿Qué opináis de la Navidad? ¿Me ayudáis a terminar la lista? ¿Alguien ha entendido el chiste informático?

lunes, 22 de diciembre de 2014

Preparación de una fiesta literaria I

Como lo prometido es deuda, voy a empezar a dar unas pautas para la preparación de una fiesta de temática literaria. ¿Os apuntais?

En primer lugar, las invitaciones a la fiesta. ¿Qué os parece imprimir las cubiertas de clásicos de la literatura? Por ejemplo, el siempre recurrido en estas fechas Cuento de Navidad de Dickens. Os dejo una plantilla bastante simple, pero a la que se le puede sacar partido:


El interior de esa invitación puede ser, por poner un ejemplo, una cita célebre del autor, o del libro, y la firma. ¡El resto, y a quien va dirigida, es cosa vuestra!

¡Especial de Navidad!

Sorprendidos, ¿Verdad? Eso es normal.
Y no sigo, no vaya a ser que me meta en un lío por no tener los derechos. Hoy traigo una sorpresa:

Un especial de Navidad


Pero no un especial típico que os podéis encontrar en cualquier blog especializado. En este especial, en el que publicaré un post por día si no perezco en el intento, trataré temas realmente importantes, como ¿Qué regalar a un bibliofílico y que no te lo tire a la cabeza?, o Prepara tu propia fiesta literaria, que siempre puede servir de idea para sorprender a amigos o familia en Fin de Año. Aparte, si el tiempo me lo permite, os publicaré un pequeño regalito :)

Este post servirá de recopilatorio de todas las secciones. De forma que, como dice mi doctor preferido... 

Allons-y!




domingo, 19 de octubre de 2014

Aproximación al Samaín

El origen de esta fiesta, como ya he dicho, se encuentra en la cultura celta. Los celtas tenían un gran número de rituales y fiestas (una por cada luna llena). Poco se sabe realmente de ellos, porque entre que su saber se transmitía de forma oral, y que con la conquista por parte de los romanos se destruyeron un gran número de templos y se persiguieron ritos, la mayor fuente han sido las tradiciones del pueblo, dispersas por los territorios que dominaron los celtas en algún momento. Os dejo un mapa, para que os hagáis una idea, encontrado en el periódico Huelva buenas noticias donde a mi parecer queda bastante claro.

Imagen perteneciente a Huevabuenasnoticias


 En él, la zona color marrón oscuro son los dominios primarios celtas, y la verde su expansión, donde se reflejan las zonas en las que existió un impacto cultural.
De la tradición que derivó en nuestro Samaín se sabe que era una celebración que duraba una semana, y que culminaba con una celebración en honor de los espíritus. Para los celtas se celebraba también el principio de un nuevo año. El primer mes, que corresponde a nuestro noviembre, era Samonios... ¿Os recuerda el nombre a algo?
Los antiguos celtas tenían un montón de tradiciones, y pocas han llegado a nosotros. Se sabe de, al menos, dos. La primera era dejar comida fuera de la casa, para que los malos espíritus quedasen a comer fuera y no entrasen. Y la segunda era colocar las calaveras de sus enemigos con una vela dentro con un doble fin: el primero era ahuyentar a aquellos espíritus indeseados, y el segundo era absorber la fuerza y el valor de sus derrotados. Básicamente, eran talismanes de protección.

Tras este contexto, necesario para entender el Samaín gallego, paso a hablar un poco de la hsitoria y las tradiciones que rodean mi tierra por estas fechas.
En primer lugar, citar a Rafael López Loureiro, maestro en una escuela de Cedeira, en A Coruña, quien descubrió que esta tradición pervivió hasta bien entrado el siglo XX en Galicia y algunos puntos dispersos en Cáceres, Zamora y León, donde pervive la lengua gallega y muchas tradiciones.
Con la cristianización de Europa, toda celebración que oliese minimamente a "pagano" debía ser erradicada del imaginario popular. Por eso se trasladó la fecha del Día de Todos los Santos de mayo al 1 de noviembre, y el Día de Difuntos al 2. Pero en Galicia, que debe ser que somos gente de costumbres, seguimos manteniendo muchas tradiciones celtas, conviviendo en perfecta armonía con otras tradiciones cristianas, como pueden ser la misa de difuntos (a la que iban tanto los vivos como las ánimas, o eso se dice) o las visitas y paseos por los cementerios, encendiendo velas para guiar a las ánimas a salir del purgatorio. Por ejemplo pervivieron variantes de las tradiciones celtas del Samhain explicadas más arriba, como puede ser mandar a los niños por las casas a por dulces o no recoger la mesa de la cena para que las almas de los familiares pudiesen comer algo en su visita, o dejarles el fuego encendido para que se calentasen. También se recoge, por ejemplo, que en muchas casas se realizaba una cena especial por estas fechas a la que incluso estaban invitadas las ánimas, a las que se les ofrecía un menú especial: castañas cocidas en anís. 
En Galicia también se tallaban calacús, lo que viene siendo calabazas, de las que se aprovechaba el interior para preparar postres típicos.
Para ejemplificar el arraigo en el pueblo de estas tradiciones precristianas, me gustaría citar un texto de la página Galicia Encantada, que recoge las palabras de Frei Antonio de Guevara, obispo de Mondoñedo del siglo XVI:
Constounos pola visita que o día de Todos os Santos e o día seguinte de Defuntos andan todo os mozos da freguesía a pedir polas portas e danlles pan e carne e viño e freixós e pixóns e outras cousas, e que piden así os fillos dos ricos que os pobres; e por ser máis este rito xentil que cristián, ordenamos e mandamos que, de aquí en diante, ningún mozo vaia aqueles dous días de porta en porta a pedir [...] so pena que o pai ou a nai que enviara o seu fillo a pedir aqueles días pague mil marabedís.
(Nos consta por la visita que en el día de Todos los Santos y el día siguiente de Difuntos andan todos los jóvenes de la "feligresía (parroquia)" pidiendo por las puertas y les dan pan y carne y vino y filloas, y otras cosas, y que piden así [más?] los hijos de los ricos que los pobres; y por ser más este rito gentil que cristiano, ordenamos y mandamos que, de aquí en adelante, ningún joven vaya en aquellos dos días de puerta en puerta a pedir [...] so pena que el padre o la madre que enviara a su hijo a pedir aquellos días pague mil marabedís.)

Hay mucha gente que relaciona el Samaín con el Magosto. El Magosto es una fiesta que se celebra en la primera quincena de noviembre, donde se asan castañas en el monte. Se cree que existe una relación entre este Magosto y uno de los ritos del Samaín, donde se asaban castañas y se ofrendaban a las ánimas dejándolas en la mesa para que las comieran. Estas castañas al día siguiente no se tocaban por estar "babadas por los difuntos". 

Como podeis ver, el Samaín es una tradición que viene de largo. Esta historia, esta parte de la cultura gallega, que permaneció oculta para todos aquellos que no tuvieron la suerte de criarse en un entorno más tradicional, es la que se quiere recuperar. Una tradición más nuestra, menos americanizada. Una tradición en la que se valore lo que tenemos, y con la que se demuestre que no hace falta importar nada de otros países. Una pequeña vuelta a nuestras raíces. 
Y para ser sincera, la tradición americana también me encanta. Esa forma en la que ha variado, hacia una oda al terror, lo espiritual y lo místico, con un aire tan festivo y carnavalesco... ¿Vosotros qué opinais? ¿Creéis interesante reivindicar también las tradiciones propias? ¿Os gusta la variante americana del Samaín?


sábado, 18 de octubre de 2014

Hallowe'en, ese subproducto del marketing...

Por todo el mundo se han dado fiestas y tradiciones por estas fechas, celebrando el fin del verano. Ese momento en que los días son cada vez más cortos y los bosques cambian de color, cuando muere la naturaleza y apenas sale el sol. Quizás por eso, por ese sentimiento conjunto con su ambiente, no sea raro que más de una cultura antigua hubiese tenido algún ritual relacionado con la muerte, de aquella, cuando no era tabú. Entre ellas, en este momento la más conocida y... para ser sinceros, explotada, es Hallowe'en, esa fiesta de la que muchos reniegan por ser, en su opinión, una "americanada".
Si quieres callarles la boca, sigue leyendo...